Cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Glaucoma, un padecimiento que engloba hasta 60 enfermedades oculares que pueden ocasionar la ceguera del paciente, producto de una degeneración progresiva del nervio ocular.
Este día se engloba dentro de la Semana Mundial del Glaucoma, un proyecto colaborativo entre la Asociación Mundial de Glaucoma y la Asociación Mundial de Pacientes con Glaucoma. El objetivo del proyecto es contribuir a reducir los casos de ceguera que produce esta enfermedad mediante la concienciación y la alerta de la necesidad de someterse de manera regular a revisiones oftalmológicas.
Según la Asociación Mundial del Glaucoma, esta patología es la principal causa de ceguera prevenible en todo el mundo. En España el glaucoma afecta a más de un millón de personas, lo que representa alrededor del 3% de la población general. El mayor desafío sigue siendo el «diagnóstico fantasma»: el 50% de los afectados desconoce que tiene la enfermedad debido a su carácter asintomático en fases iniciales, y cuando el glaucoma no se trata a tiempo, puede conllevar una ceguera irreversible.
Por otro lado, la prevalencia aumenta significativamente con la edad, afectando a un 3,5% de los adultos mayores de 40 años, por ello se proyecta que para 2030, la cifra de afectados podría ascender a 1,6 millones si no se mejoran las tasas de detección precoz.
Es posible tratar el glaucoma con medicamentos, colirios para reducir la presión del ojo, láser o cirugía. Aunque estos tratamientos pueden controlar la enfermedad en la mayoría de los casos y evitar la pérdida de visión, ninguno de ellos la cura de forma definitiva. Por ello es importante seguir investigando en nuevas alternativas terapéuticas.
En España actualmente hay 6 ensayos clínicos relacionados con el glaucoma reclutando pacientes o a punto de iniciarse.